ASOCIACIÓN ESPAÑOLA DE
SEXUALIDAD Y SALUD MENTAL

Presidente: J. MARÍA FARRÉ

Clínica Universitaria Dexeus de Barcelona

Dtor. Científico: A. LUIS MONTEJO

Hospital Universitario de SALAMANCA

Cátedra de Psiquiatría. U. DE SALAMANCA

Profesor GINÉS LLORCA RAMÓN

 


                   Sexualidad y salud mental                


Portada de libro

Este libro pretende ser un espacio abierto donde los psiquiatras recuperemos el abordaje de la sexualidad humana a través de nuestros pacientes. Durante décadas, siguiendo las corrientes psicoanalíticas, se la consideró como una caja de pandora de los síntomas psíquicos, con el consiguiente temor a abrirla por parte de los médicos. Desafortunadamente este temor la colocó en un segundo plano, detrás del estudio metódico de multitud de síntomas y síndromes que formaban parte del cuerpo de la psiquiatría. Aún hoy muchos psiquiatras no se atreven a conversar con los pacientes acerca de su vida sexual por miedo a no saber conducir adecuadamente la entrevista y a no poder solucionar los posibles conflictos que puedan aparecer. El paciente se convertía así en un ser "asexuado" a través de la anamnesis, y la evitación de su abordaje en un mecanismo de defensa que aliviaba el sentimiento de pudor de psiquiatra y paciente.

Comprender la vida sexual como un acto humano de intercambio de emociones, enormemente rico en sensaciones, deseos y, por qué no, también frustraciones, llena de matices la experiencia de la vida y por supuesto la relación humana. Tras conversar con los pacientes sobre su vida sexual con frecuencia sentimos que la comunicación se incrementa y que su confianza crece hasta el punto de enriquecer la relación médico paciente, adoptando entonces una nueva posición de confidente y escuchante.

La puerta de entrada han sido los efectos, casi siempre negativos, que muchos psicofármacos (por fortuna no todos ellos) provocan en la actividad sexual y que el paciente comunicaba espontáneamente en contadas ocasiones. Una vez dentro, recorrer la casa muestra con frecuencia la hospitalidad de nuestros pacientes y su agradecimiento por nuestra visita. Ojalá estos capítulos que ahora ven la luz y que son el fruto del buen trabajo de un grupo de psiquiatras comprometidos en este ámbito, pueda servir de ayuda a quienes todavía ven la exploración y el conocimiento de la sexualidad con recelo o, peor aún, como algo que deberían estudiar “otros profesionales”. Quizá sirva este libro de pequeña ayuda para que los psiquiatras recuperemos la aventura exploratoria de la intimidad, una faceta que nunca debimos perder.

Ángel Luis Montejo    
Salamanca, septiembre de 2003    

                    
© Asociaciación Española de Sexualidad y Salud Mental (AESEXSAME)